El encuentro

José se deleitó bebiendo de esa agua que le habían ofrecido al llegar a la oficina, el calor en la ciudad era intenso. Aún dentro de la recepción en la que se encontraba, el equipo acondicionador de aire apenas bastaba para disminuir un par de grados la temperatura a la sombra. Bebió sin pausa pero en pequeños tragos para que los dedos de su mano se vieran beneficiados también de la frescura que el agua fría le hacía llegar incluso a través de las paredes del plástico fino del vaso. Horas de viaje en colectivo, con calor y polvo incluidos. Pero ya se encontraba allí.

José bebió por fin el último sorbo de agua, dejó el vasito de plástico al lado del dispensador y se dirigió nuevamente a la bella recepcionista, quien, con grandes ojos verdes, cabello pelirrojo enrulado y tez limpia de pecas, le regalaba una sonrisa desde el otro lado del escritorio-mostrador.

—Con el ingeniero Prats, por favor.
—Se encuentra de reunión ahora —respondió la recepcionista, algo descolocada, ya que pocos minutos antes, cuando recibió y ofreció agua al extraño, nada hacía pensar (sobre todo por la ropa, bañada en sudor) que habría entrado buscando al CEO de la compañía.
—Sí, la teníamos marcada para las diecinueve y quince, llego diez minutos tarde, habrá empezado.
La recepcionista lo miró asombrada: en efecto, en la agenda online tenía marcado ese martes:

19:15- “Reunión”
Participantes- “…”

Con esa información había deducido que el ingeniero Prats tenía una videoconferencia (tal vez con clientes chinos), y no esperaba recibir a nadie para la misma. Sin embargo, el hombre que tenía en frente no parecía listo para una reunión formal, aunque más no sea una videoconferencia. Ella preguntó:

—¿Su nombre, señor?
—José es mi nombre, Katherine. Qué lindo nombre —añadió, tras leer el cartelito que se prendía al generoso busto de la pelirroja.
—Señor José, ¿su apellido?
—No es tan importante, el ingeniero me conoce más por el alias. Acá tenés mi cédula de identidad. Por favor haceme pasar, te prometo que el inge me está esperando.

Katherine sintió esa cercanía con la que José se refirió al ingeniero Prats y la tomó como una buena señal.
—Por favor tome asiento, aguárdeme un momento. Gracias —y con una renovada sonrisa acompañó la solicitud.

José quedó parado un instante más frente al escritorio-mostrador, finalmente miró hacia la izquierda, donde estaban los mullidos sillones de la sala de espera y se dirigió hacia allí, esperando que lo llamaran cuanto antes, ¡ya eran las siete y media!

El doble beep-beep del teléfono celular en el bolsillo de José sonó bastante fuerte en la recepción, silenciosa y con música de ascensor sonando a bajo volumen. Metió José su mano en el bolsillo y leyó el mensaje. Inmediatamente se dirigió a la recepcionista, quien aún se debatía si molestar o no a su jefe.

—Mirá, Katherine, acá me envió un mensaje, ya empezó dice. Tenés que dejarme pasar.
—Un momento — y Katherine levantó decididamente el tubo tras mirar la pequeña pantalla del celular de José.
Unos segundos pasaron hasta que, del otro lado de la línea, contestaron la llamada.

“Sí, Katherine, dígame” se oyó a través del auricular. José también lo oyó. La voz era más aflautada de lo que se había imaginado ¡era la primera vez que lo escuchaba hablar! Tantas veces habían intercambiado textos, pero nunca había oído su voz, y ahora intentaba no largar una carcajada.

—Ingeniero, se encuentra aquí el señor José…— y Katherine no pudo terminar la frase porque su jefe la interrumpió: “por favor que pase, gracias” y luego colgó.

La pelirroja recepcionista miró al ahora invitado y, una vez más, sonriendo, le dijo:
—Adelante por favor, suba las escaleras y luego hacia la mano derecha, la última oficina.
—Gracias.

José ahora volvía a sentir calor, y no era que el agua fría o el aire acondicionado no estuvieran funcionando. José sentía esos nervios de conocer en persona a alguien a quién sentía que conocía desde hace mucho tiempo pero de manera virtual.

Empezó a subir los peldaños de la escalera intentando no hacer demasiado ruido en cada paso. Al llegar al descanso le pasó nuevamente por la cabeza la aflautada voz de su anfitrión “¡Ja! La voz de cacho, y acá es el capo, por eso no se le reirán en la cara”.

Diez escalones más y se encontraba ya ingresando al pasillo igual de alfombrado y perfumado que la recepción. Tomó su mano derecha y apuró un poco el paso. Siete y treinta y cinco, ya había perdido veinte minutos “¿Cómo irá?”

Por fin, José llego al final del pasillo y se paró frente a la puerta, donde se sólo se leía “Ingeniero Prats”.

Golpeó dos veces y abrió la puerta.

El impacto fue inmediato para José.

Lo vio a Cacho, el ingeniero Prats por el que preguntó, aquél amigo de ya tantos años al que vino a Asunción a conocer desde su Villarrica natal y actual.

Pero el impacto no fue por conocerlo, sino por el “¡Gooool!” que salió de la netbook situada en el escritorio, frente al Director General de la compañía. En 23 minutos del Primer Tiempo los visitantes se pusieron un gol arriba luego de un interesante ataque por la derecha que Eugen Alexa (279589296) pudo concretar venciendo al arquero con un tiro por abajo, junto al palo. 0 – 1 para United ante Fornoles. Era el primer gol de la final de la Copa Paraguay de Hattrick (512135769) que enfrentaba a José y al ingeniero Prats, dos mundos diferentes unidos por la amistad estrechada entre sus nicknames.■

Disclaimer: Todo lo escrito es ficción y los personajes que se presentan fueron compuestos con fines literarios. No tengo la fortuna de conocer personalmente a los mánagers pmujica20 (10361244) y Serg_Floyd (10716861), a quienes agradezco de antemano me permitan utilizar sus equipos (y partido) para contar esta historia.

Historia presentada en el Concurso de Historias Hattrick Press.
Anuncios

¡No olvides comentar esto!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s